En uMind apostamos por las técnicas de Aprendizaje Acelerado. Es curioso que el término Aprendizaje Acelerado se refiere ‘simplemente’ al uso de las cualidades que toda persona ya posee de forma innata y que pueden estar más o menos ejercitadas. Se trata de varias cualidades del ser humano como las siete Inteligencias Múltiples que identificó Howard Gardner en su libro “Frames of Mind: The Theory of Multiple Intelligences”.

Cada persona tiene una variable capacidad en la aplicación de las distintas inteligencias que indudablemente intervienen no sólo en el aprendizaje sino en las distintas experiencias vitales.

 

Si observas el cuadro de Inteligencias Múltiples, encontrarás uno o varios tipos donde te desenvuelves con mayor facilidad y comodidad. Por supuesto, también es posible que haya otros que prefieras evitar. Además, es importante resaltar que unas cualidades no son mejores que otras, simplemente pueden ser más apropiadas para una situación determinada. Siempre es interesante restar importancia a las comparaciones, este caso no es una excepción.

Las Inteligencias Múltiples son un ejemplo de cualidades que tienen los seres humanos, existen otras muchas, cómo estados de ánimo, creencias o valores personales.

Las etapas del aprendizaje

La teoría de las etapas del aprendizaje propuesta en el campo de la PNL es muy sencilla a la vez que ilustrativa cuando se conoce por primera vez. Se trata de cuatro etapas por las que pasar hasta el dominio de una actividad.

Resulta entretenido repasar los tropiezos que la mayoría de los mortales hemos compartido en algún momento de frustración. Por ejemplo cuando creemos erróneamente estar en el tercer paso y ‘ya saber’ cuando misteriosamente no salen las cosas y ‘lo hemos hecho todo bien’. Por otra parte hay gente que ya nace sabiendo, en este caso suelen ‘sufrir’ las consecuencias los demás. Además, encontramos el caso también habitual de las personas que creen no estar capacitados cuando verdaderamente lo están. Es notorio como la percepción personal influye en la calidad del desempeño de una actividad. Podemos ver las etapas en el cuadrante resultante de la combinación de las variables ‘Competencia’ y ‘Consciencia’. Lo que realmente me encanta de esta teoría o herramienta, según se quiera ver, es su sencillez para todo lo que se puede aprovechar de ella.

1. Incompetencia Inconsciente

Resulta interesante observar que la primera etapa del aprendizaje es precisamente anterior al concepto que puede tener la sociedad en cuanto al aprendizaje. ¿Qué es realmente la Incompetencia Inconsciente? Esta etapa tiene que ver con el desconocimiento o falta de conciencia sobre algún aspecto de nuestro desempeño que implica resultados no deseados. Realmente también implica una inconsciencia sobre el resultado. En este punto las personas no somos conscientes de la existencia de ‘algo’ (en un sentido sumamente amplio) que puede proveer un beneficio y requiere de una experiencia que permita ‘tomar consciencia’ para pasar al siguiente estadio.

2. Incompetencia Consciente

Entonces ocurre algo que te hace tomar consciencia y contacto con la realidad. Hay algo importante que de lo que no te habías percatado. Estos instantes son como un shock, quizá directamente proporcional a la magnitud de la situación. Otras veces la toma de conciencia surge de una conversación, de apreciar y observar el punto de vista o la forma de hacer las cosas de otras personas. Es un momento de ‘apertura de mente’ como se suele decir.

4. Competencia Inconsciente

Resulta gracioso, pero es difícil describir este paso. ¿Es lo que tiene la inconsciencia verdad? Es difícil porque lo has hecho ya tantas veces que se ha convertido en un mecanismo automático. Es entonces cuando te preguntan cómo lo haces… y realmente tienes que parar a pensarlo. Algo que hacemos a diario y la mayoría de las personas ha automatizado: ¿Con que pie te has levantado esta mañana?

Cuando alcanzamos la etapa de Competencia Inconsciente implica que hemos ido automatizando mediante la repetición de unos mismos pasos nuestra forma de hacer algo (independientemente del resultado en realidad).

3. Competencia Consciente

Tras la toma de conciencia anterior, llega la toma de decisión. ¿Seguir como estaba o empezar a aplicar algo nuevo? Nos encontramos en esta etapa cuando decidimos aprender a hacer algo de una nueva forma y estamos adquiriendo los conocimientos y habilidades necesarias que requiere la actividad en cuestión. Este paso requiere de una cantidad suficiente de motivación que propulse el aprendizaje.

En esta etapa no sólo hay aprendizaje de conocimientos y habilidades, también hay mucha práctica con la que se va fomentando el saber hacer, la seguridad o la confianza en lo que se está haciendo.

El propósito como motor del aprendizaje y del cambio

El propósito que te lleve a hacer lo que estás haciendo es el verdadero motor y llave que hay detrás del impulso de la motivación. El propósito no es un simple objetivo más de los que podamos tener en nuestra vida o, incluso, lista de deseos. El propósito es el fin último que da sentido a un camino que hemos emprendido y proporciona la fuerza y energía necesarias para alcanzar ese fin último, sobrepasando los obstáculos y dificultades que sin duda habrá.

A menudo lo perdemos de vista nuestro propósito y los pasos que tengamos que dar empiezan a pesar más. Cuando estamos embarcados en un proyecto a medio o largo plazo es fácil perder la perspectiva del propósito y el contacto con esa energía que nos impulsa.

La flexibilidad como facilitador del aprendizaje

Sí el propósito es el motor del cambio, la flexibilidad permite aligerar las resistencias al cambio. Muchas veces esas resistencias al cambio tienen que ver con las ideas y patrones que vamos aprendiendo a lo largo de la vida y experiencias. Estamos, en realidad, apegados a nuestras propias ideas, formas de experimentar, pensar o hacer. Es en todos estos aspectos donde podemos aplicar un poco flexibilidad.

Metafóricamente, podemos referirnos a nuestras formas de pensar, de sentir, de actuar, todos estos patrones como si fuesen prendas de vestir y a las situaciones o actividades que experimentamos con sus retos y desafíos como un entorno simbólico con sus condiciones climáticas.

Para cada situación habrá unas prendas de vestir que sean adecuadas, incluso algunas que sean ideales cuando otras serán poco favorables. ¿Qué ejemplos se te ocurren de estas situaciones? Con el equipaje también se me ocurren varios ejemplos.

Si una parte de la vestimenta es adecuada, ¿para qué cambiar? ¿Qué harías si una prenda te resultase incómoda? ¿La cambiarías?

Desde luego para ponerte una prenda, antes tienes que quitarte la que llevas puesta.

Soltar para coger, vaciar para llenar

En ocasiones confundimos los medios para llegar a algo con el destino final. Es algo que nos ciega y está detrás de muchos conflictos entre personas. Nos aferramos a nuestra forma de hacer las cosas como modo de llegar a un objetivo. Cuando esto ocurre perdemos el foco sobre el propósito final y terminamos priorizando nuestra forma de hacer las cosas, o dicho de otro modo, la camisa que llevamos puesta con la que estamos identificados, pero se puede soltar.

La esencia de la flexibilidad radica en soltar. Para coger algo nuevo, antes tenemos que soltar lo que nos ocupa.

Nuestra mente no puede mantener a la vez dos ideas incoherentes entre sí, mientras no sueltes una creencia o una forma de pensar no puedes adoptar una perspectiva nueva o diferente. En la práctica somos un poco torpes en este aspecto, es como querer llenar un cubo de arena cuando ya está lleno de piedras, cuanto menos poco práctico.

Identificar para poder soltar

¿Cómo soltar? El primer paso para soltar una forma de pensar, una creencia o un punto de vista es identificarlo. No podemos modificar algo de lo que no somos conscientes y el medio por el que llegamos a ser conscientes de nosotros mismos es la observación.

Algunas de las practicas que mucha gente disfruta y que facilitan este proceso son la meditación, el yoga, caminar por el campo, reflexionar, etc.

“No existen personas ineficaces, existen estrategias ineficaces”

Me encanta esta cita de Richard Bandler, considero que tiene mucho contenido y significado en pocas palabras. Me gustaría relacionarla de nuevo con las etapas del aprendizaje y la flexibilidad.

Resulta que muchas veces cuando estamos en una etapa temprana del desarrollo de una nueva habilidad, hábito o forma de pensar nos encontramos con la dificultad de encajar lo que ya conocemos con lo que nos están dando a conocer, en ocasiones tiene sentido y es complementario, entonces todo va bien. Cuando es incoherente, para la mente es muy difícil porque para esa materia o actividad ya tenemos una Competencia Consciente o Inconsciente y para usar otra, primero hay que dejar a un lado la Competencia que ya poseemos.

Otra de las claves que ofrece esta cita es la desidentificación con nuestras formas de hacer, pensar y sentir. Si nos identificamos con todas ellas como si fuesen nuestra propia piel difícilmente consigamos algo más allá de lo que ya tenemos.

Cuando, por otra parte, nos desidentificamos de todo ello podemos coger y soltar con toda libertad en función de nuestros intereses personales.