El tiempo que tenemos es limitado a 24 horas diarias. Ciertamente es muy difícil que no te falten unas pocas horas en el día para terminar lo que tienes que hacer, muchas más para hacer las cosas sin prisas, de una forma relajada y consciente. Cuando queremos darnos cuenta, ya se han ido las horas del día para para dedicar tiempo a cosas que te gustaría o a cosas importantes, porque todo lo urgente ha arrasado tu presupuesto temporal del día.

A lo largo del día vamos realizando nuestros quehaceres con mayor o menor orden y gestionando todo lo que nos llega sobre la marcha. Normalmente, cuando queremos darnos cuenta, ya se han ido las horas del día para para dedicar tiempo a cosas que te gustaría o a cosas importantes, porque todo lo urgente ha arrasado tu presupuesto temporal del día.

El efecto bola de nieve

Cuando nos enfocamos mucho tiempo en un área, ponemos esa cantidad de nuestro presupuesto de tiempo diario en ello. En ocasiones, por diversos motivos que no entramos a debatir en este momento, nos podemos dejar absorber por una de estas áreas. Normalmente es el trabajo, en otras ocasiones es la formación, incluso algunas personas por motivos de salud principalmente.

No entramos en juzgar algo que le ha ocurrido a la gran mayoría de personas, cada uno tiene sus circunstancias y siempre son respetables. Lo que queremos manifestar es que cuando nos centramos con mucha dedicación, estamos desatendiendo otras áreas de nuestra vida. Cuando estamos muy centrados en un aspecto concretos perdemos perspectiva sobre la globalidad, esto es natural.

El efecto bola de nieve ocurre cuando estamos durante un periodo excesivamente centrados o absortos en algo, perdiendo el foco y la visión general. Entonces, sin darnos cuenta, la bola de nieve empieza a crecer y a coger velocidad, incrementando la tendencia general en la que estamos envueltos.

El tiempo como presupuesto de la atención

Te proponemos una forma de tangibilizar donde ha estado tu tiempo y atención a lo largo del día. De esta forma, te ayudamos a sacar tus propias conclusiones.

¿Cuales son tus áreas importantes?

Si tienes la necesidad de coger las riendas de tu tiempo y que no sea el tiempo quien te arrastre a lo largo del día, puede ser interesante comenzar por repasar cuales son las áreas de interés e importancia para ti en tu vida. En la imagen que puedes ver te proponemos ocho áreas comunes aunque es normal, que no coincidan con las tuyas al 100%. Es posibles que para ti haya más áreas de interés, incluso menos. No peques de exigencia y quédate con lo que es verdaderamente importante para ti y no para la sociedad.

Si quieres precisar más, cada área se puede dividir. Así pues, familia y amistades son formadas por distintas personas. Del mismo modo ocio y trabajo pueden estar formadas por distintas actividades.

Algunas cualidades de interés sobre aquello que requiere nuestra atención

A continuación, queremos mencionar algunos aspectos de interés dentro de las tareas y acciones que se pueden englobar en las áreas o partidas del presupuesto anteriormente mencionadas.

 

Periodicidad. Algunas áreas requieren atención o gestión diaria, mientras que otras lo requieren de forma semanal, quincenal o mensual aproximadamente. Las consecuencias de cumplir o no cumplir con dicha periodicidad pueden ser importantes o no, en algunos casos.

Duración. Cuando les dedicamos tiempo a algunas áreas, éstas requieren de una determinada cantidad de tiempo para que sea satisfactorio. Igual una maceta requiere de unos minutos para regarla y cuidarla mientras que una persona requiere mucho más tiempo y dedicación.

Atención. De igual modo, no todas las actividades requieren de la misma atención. Si bien es cierto que la naturaleza del ser humano no es multitarea, aunque en algunos artículos se hable sobre ello, existen actividades que, por su importancia o dificultad, requieren de toda tu atención.

Horario. Hay actividades que no requieren de un horario determinado y podemos realizar en cualquier momento. Otras pueden tener un horario ideal, aunque se puedan llevar a cabo fuera de ese horario ideal. Por ejemplo, puedes dormir 8h en un día, simplemente que la calidad de ese descanso no es la misma si duermes por la noche que durante el día. Sin embargo, en otros casos tenemos que gestionarnos para una actividad con un horario determinado. Por ejemplo, llevar a tus hijos al colegio ocurrirá por la mañana.

Delegación. Hay tareas o actividades que puedes gestionar a través de otras personas o, incluso, servicios contratados que solucionan una necesidad. Por el contrario, hay otras actividades que no es conveniente delegar o contratar, como asistir al cumpleaños de tu pareja.

Combinar. Estos aspectos y las áreas en si se pueden combinar. Cuando esto es posible nos facilita mucho las cosas aliviando así presión sobre nuestros presupuestos de tiempo y atención.

Podemos acarrear deudas

Cuando el efecto bola de nieve está en marcha, descuidamos sin querer otras áreas que, cuando les devolvemos la atención, podemos encontrar agujeros que tapar, más o menos importantes.

Recuperando la idea de presupuesto del tiempo, queremos mostrar como a veces incurrimos en deudas con nuestro banco del tiempo que posteriormente tendremos que saldar con intereses en algunos casos.

Estos intereses pueden tener diversas formas: Mayor estrés, menor o ninguna satisfacción, mayor desgaste personal, menor calidad de desempeño, etc.

¿Cómo se pagan estas deudas? Normalmente todos tenemos al menos un día de descanso a la semana. Independientemente de cuánto tiempo sea éste, es en nuestro tiempo libre cuando ocupamos actividades que tenemos pendientes como visitar familiares, ocuparnos del mantenimiento del hogar, etc.

Por supuesto no hay nada malo en ninguna de estas actividades. Lo que probablemente te ocurra como a la mayoría es que el último o última que está en esa lista eres tú mismo/a. Al final no te queda tiempo para descansar de verdad, para pensar en ti mismo, para sentir como estás. Cuando nos queremos dar cuenta, pasó mucho tiempo desde que estuviste contigo mismo/a, dedicándote un tiempo de calidad.

Conclusiones

  • No consiste en multiplicarnos, sino en ordenar nuestra vida.
  • Ordenar nuestra vida implica priorizar con consciencia.
  • Dejar aquello que no es prioritario.
  • Esto puede implicar dejar de satisfacer necesidades que realmente no son importantes para nosotros cuando para otros si lo eran.
  • Esto puede requerir gestionar sentimientos de culpabilidad.
  • En algún momento hay que parar esta bola en marcha, cuanto más tiempo pasa más esfuerzo requiere.
  • Cuando nos dedicamos tiempo a reflexionar sobre nosotros mismos podemos comprobar que estamos satisfaciendo necesidades que no son realmente propias.