Cuentan de un hombre que durante la noche en una selva oscura y solitaria, escuchaba aterrado los latidos de su propio corazón que le parecían los de un gigantesco enemigo, y de pronto le vio. Allá a lo lejos vio una sombra terrible que le dejó la sangre congelada en las venas. Le veía avanzar hacia él y parecía un amenazador y enorme orangután cuyas pisadas sacudían el suelo al andar. ¿Qué haría?, ¿correr? ¡Imposible escapar en aquella soledad! ¿Esconderse?, el animal parecía haberle visto ya, pues se dirigía hacia él. ¿Defenderse con el cuchillo que tenía? ¡esa era su única esperanza! Se escondió tras un árbol y esperó, mientras su corazón latía cada vez más aceleradamente. Pero según se acercaba la sombra, ésta se empequeñeció y ahora podía ver con claridad que no era un orangután, sino un hombre, ¿un amigo? Mantuvo bien apretado en su mano el cuchillo por si acaso, y la figura avanzaba y avanzaba, y en aquel momento un rayo de luna iluminó el rostro del que venía, y el hombre perdido en la selva, descubrió que aquel que llegaba era su hermano, y que venía con los brazos bien abiertos para abrazarle.

¿Fue un malentendido lo que produjo todos sus miedos o sus miedos produjeron el malentendido?

 

¿Cómo creamos nuestra percepción de la realidad?

El propósito de este artículo es aportar un poco de entendimiento a cómo suceden los procesos inconscientes con los que interpretamos lo que ocurre a nuestro alrededor. Personalmente creo que es un tema importante e interesante pues nos condiciona en una mayor medida a la que podamos imaginar.

Llevamos tanto tiempo sumergidos en nuestra propia vida, forma de ver las cosas e interpretarlas que es fácil confundir nuestra experiencia con la realidad o nuestra opinión con lo correcto. Cuando eso ocurre es más fácil sufrir desencuentros con personas o circunstancias porque hay algo que no encaja. Lo normal, al principio, es que pensemos que lo que no encaja son los demás o las circunstancias (mala suerte ¿verdad?).

Con fortuna, un día giras el foco hacia uno mismo, prestando atención y observando el por qué reaccionas de determinada manera, por qué siempre te pasa lo mismo y ese tipo de cuestiones que seguramente te has planteado con mayor o menor consciencia. Generalmente es difícil ver y observarse a uno mismo con claridad, de hecho, puedes terminar incluso más confundido, pero es normal, la mente nos sabotea a todos.

En el trabajo de acompañamiento a una persona sabemos que es más eficaz la autogestión de diversas situaciones que intentar cambiar situaciones agenas a nuestro control.No podemos hacer que otra persona cambie de opinión o que deje de llover cuando quieres ir al campo, nuestra área de trabajo es el cliente en si misma y, en mi opinión, cuanto menos protagonismo tengan situaciones externas a la persona, mejor podemos trabajar. En realidad, no hay nada que conseguir ahí fuera, sólo en el interior, en cómo recibe la información de su alrededor, cómo la gestiona e interpreta, y con que conducta interactua.

Los sentidos son nuestras conexión con el mundo exterior.

Los humanos, como otros seres vivos, estamos en contacto con la realidad a través de nuestros sentidos. Distintos seres vivos son capaces de percibir una mayor o menor cantidad y calidad de información a través de sentidos específicos. Un gato puede ver luz ultravioleta, mientras un delfín posee un sentido especial para orientarse identificando incluso campos magnéticos, los perros tienen un distinguido olfato y algunas serpientes poseen visión infrarroja. Incluso dentro de las personas, no todos tenemos las mismas capacidades sensoriales. Te sorprenderá que ni si quiera apreciamos los color del mismo modo.

Con todo ello, me gustaría que por un momento adoptases el planteamiento de que no conocemos la realidad sino que percibimos una porción de la realidad a través de nuestros sentidos.

Por otra parte resulta increíble la cantidad y calidad de información que un ser humano puede percibir a través de sus sentidos. Es tanta información la que procesamos en cada instante que tenemos que filtrarla para poder manejarla con nuestra mente consciente.

Inconscientemente filtramos todo lo que percibimos a través de los sentidos cada instante.

¿Cuál es el motivo por que se filtra esta información sensorial?

Nuestro inconsciente es capaz de procesar mucha más información que nuestro consciente. Es por ello que toda esa cantidad de información va pasando una serie de filtros que alteran la cantidad de información original hasta llegar a nuestra consciencia.

Para que te hagas una idea, el inconsciente es capaz de manejar entre diez y veinte millones de unidades de información por segundo (o bits de información) variando en función de la fuente que consultes. Nuestra mente consciente únicamente es capaz de procesar entre tres y siete unidades de información en un mismo momento. La diferencia es abismal en cual quier caso.

Para redecir inevitablemente esa cantidad de información a una mínima esencia, cada uno recurrimos a una serie de filtros mentales que, para entendernos de una forma sencilla, podemos llamar la forma de pensar que tiene cada uno.

¿Cuáles son esos filtros?

Estos filtros representan la estructura que la PNL estudia en las personas. Estos filtros se forman principalmente en nuestras edades más tempranas en forma de experiencias, hábitos o patrones, creencias, etc. Realmente estos filtros se pueden asemejar a un software de nuestra mente. De ahí el nombre Programación Neurolingüística (PNL) pues tenemos una programación mental que, entre otras cosas, interviene en como filtramos y entendemos la información externa a nivel interno. De este condicionamiento que tenemos todas las personas, surge nuestra respuesta e interacción con el mundo exterior y otras personas.

 

Los filtros de la mente se pueden modificar.

La PNL ofrece una oportunidad de entender nuestros patrones mentales que filtran y condicionan nuestra experiencia subjetiva, nuestra interacción con el mundo y, por tanto, los resultados que tenemos en distintas facetas de nuestra vida.

Con PNL puedes conseguir resultados extraordinarios en poco tiempo al modificar los filtros donde se originan los resultados que ya tienes. Recuerda, si quieres resultados distintos, «haz algo distinto». Hacer algo distinto puede tener una dimensión muy amplia. Lo que se quiere proponer en este artículo es que ese hacer algo distinto puede abarcar distintos grados. Percibiendo los acontecimientos de forma distinta e interpretándolos de forma distinta, harás algo distinto seguro, con una incidencia mucho mayor.

La PNL pone una lupa en todo eso que se puede hacer y experimentar de forma distinta, de forma que te permite conseguir resultados distintos a los que tienes y más próximos a los que quieres, de una forma mucho más rápida y directa que otras técnicas de desarrollo personal.